DEJASTE DE HACER EJERCICIO PORQUE ALGO TE DOLIA?

Actualizado: sep 1

Practicar deporte es importante para mantener una buena salud, ya que ayuda a prevenir y tratar el sobrepeso, la hipertensión y la diabetes, además de reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo, nuestra postura y muchos más beneficios. Sin embargo, existe la posibilidad de que la práctica de ejercicio físico ocasione lesiones.



Estas lesiones deportivas se pueden ocasionar por diferentes causas, entre ellas accidentes, falta de calentamiento antes de comenzar tu rutina, uso de equipo deportivo inadecuado, una mala técnica o falta de condición física.

Además, pueden afectar a diferentes tejidos del cuerpo, incluyendo músculos, tendones, ligamentos, articulaciones o huesos y se pueden clasificar en agudas y crónicas. Las lesiones agudas se pueden dar de manera repentina, como las fracturas o los esguinces, sus síntomas más característicos son dolor muy fuerte y repentino, inflamación y dificultad de movimiento.

Por otro lado, las lesiones crónicas suelen tener un desarrollo más lento, ya que se dan por la repetición de un mismo movimiento durante un periodo de tiempo largo, estas también provocan inflamación y suelen causar dolor incluso durante el reposo.

Entre los traumatismos más habituales asociados a la práctica deportiva se encuentran:

Consiste en la inflamación de un tendón, y suele originarse por la repetición de un determinado movimiento. La tendinitis puede ocasionar diferentes lesiones deportivas, como la epicondilitis lateral (también conocida como codo de tenista) y es frecuente en personas que practican deportes de raqueta, la epicondilitis medial (codo de golfista) que como su nombre lo dice generalmente se da en personas que practican golf, deportes de raqueta o entrenamiento con pesas, por último la tendinitis rotuliana (rodilla de saltador) que se da en personas que practican deportes en los que se salta repetidamente, como el básquetbol y el voleibol.