BENEFICIOS DE HACER EJERCICIO FÍSICO

Actualizado: ene 6

Cada vez más hay acuerdo entre la ciencia, la psicología, los fisioterapeutas y los entrenadores personales, así como los coach y las personas que lideran procesos de desarrollo personal: hacer ejercicio con regularidad ayuda tanto en lo físico, como en lo mental, emocional y en la conexión espiritual.

Independientemente de la edad, los investigadores han descubierto que mantener una rutina adecuada a cada persona produce grandes beneficios más allá de verse bien. Cualquiera sea la disciplina a adoptar, desde caminatas hasta ejercitación de fuerza en un gimnasio o tomar clases de lo que te guste, todo vale.


Ejercitarte reduce el estrés

Al hacer movimiento físico regular, el cuerpo adopta nuevos estímulos que ayudan a relajarte, por el contrario de lo que la mayoría piensa acerca de que terminarás más cansado. De hecho, quienes entrenan a menudo saben que aquellos días en que la pereza se hace presente, al terminar la rutina de caminata o lo que sea que elijas, te sientes con más energía. Esto es así porque el ejercicio produce noradrenalina, un químico que ayuda a moderar la respuesta cerebral ante el estrés.


Alivia distinto tipo de síntomas

Más allá de las recomendaciones físicas que haga un médico de acuerdo a cada patología, el mover el cuerpo alivia síntomas de depresión. De allí que los psicoterapeutas recomienden con énfasis incluir algo de ejercicio a las personas con tendencia a la depresión. Por ejemplo, está demostrado que caminar diariamente, subir y bajar escaleras, y hacer un recorrido regular por 30 minutos 3 veces a la semana, aumenta tu buen humor en forma notable, a la vez que oxigenas mejor tu organismo. Los colores se ven más brillantes y estás más lúcido para tomar decisiones. Y al final del día, el descanso es mucho más reparador.


Te verás mejor

Sin necesidad de que seas un fisicoculturista, el simple hecho de hacer ejercicio continuo te devolverá frente al espejo, en tu interior, y también frente a tu entorno, una mejor imagen de ti mismo. La autoestima mejora ya que al sentirte energizado, la piel luce mejor, socializas con nuevas personas y te conectas con otro mundo, saliendo de los problemas y la rutina.

Baja la ansiedad

Los neurotransmisores del cerebro que se liberan cuando haces ejercicio y hasta muchas horas después, ayudan a que te calmes si tienes ansiedad. Alguna actividad aeróbica, como una marcha rápida, trote, bicicleta en todas sus modalidades, e incluso clases de gimnasia con baile, o las que emulan movimientos de boxeo, te permiten soltar las tensiones. Así recobras auto control, te focalizas en el presente y no estás demasiado tiempo en el futuro -que es donde vive la ansiedad-.

Previenes tu deterioro cognitivo

Después de los 40 años se incrementa el riesgo de padecer enfermedades degenerativas, o tener problemas de presión, azúcar alta, colesterol, entre otras. La actividad física, acompañada de cualquier otra disciplina de desarrollo personal, te ayuda a aumentar las sustancias del cerebro que previenen la degeneración de las neuronas del hipocampo. El practicar ejercicio también contribuye a cuidar tu corazón, tu sistema respiratorio, los huesos. Como vemos, no se trata sólo de cultivar los músculos.


Para concluir, las personas que practican ejercicio de cualquier tipo, y en combinación con otras disciplinas de auto desarrollo, son más productivas en su vida. Para las personas con cualquier tipo de adicción, el ejercicio y el auto conocimiento son dos ejes esenciales; ya que, con el entrenamiento, el cerebro libera dopamina, el neurotransmisor de la recompensa y el placer (como el sexo, los chocolates, la comida en general) entonces, es un adecuado reemplazo paulatino de aquello tan dañino por un nuevo hábito saludable.

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